Cualquiera que sea el tamaño o tipo de empresa, hoy en día es de suma importancia pensar en la sucesión para continuar con el crecimiento de ésta, principalmente en empresas familiares.

A pesar de que el Fundador de la empresa familiar se sienta bien física y psicológicamente es recomendable atender este aspecto, ya que uno de los más grandes problemas de estos negocios es transferir con éxito la administración y propiedad de la compañía a la siguiente generación.

Este proceso busca mantener el equilibrio en la distribución del patrimonio y el control de la empresa en un ambiente en donde prevalezca la armonía y unión familiar.

Para este tránsito generacional es necesario conocer la complejidad de cada caso, sobre todo si pasará de un sólo propietario a compartirse entre varios. Al mismo tiempo hay que establecer claramente el equilibrio y rol de cada miembro dentro de la familia empresaria, ya que es fundamental para tomar las decisiones sobre el patrimonio, las estrategias de la empresa y las inversiones que se hagan. Tener reglas claras y respetarlas para definir el destino de la empresa, así como Órganos de Gobierno (Asamblea de Accionistas, Consejo de Administración y Consejo Familiar) es de gran apoyo para el logro del éxito.

El proceso de sucesión se dará en forma tranquila si está planeado, si se presenta como un evento súbito será preocupante y peligroso para el negocio y la familia.

Recuerden que la mayoría de las empresas familiares mueren en sus primeros 25 años de creación, el 33% logra su transición exitosa a la segunda generación y sólo el 12% a la tercera generación.

Las grandes empresas mexicanas actúan de manera preventiva en este aspecto ejemplo de ello lo podemos apreciar en la siguiente nota publicada en un periódico de circulación nacional.*

“Las empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) están cada vez más preocupadas por la sucesión, prueba de ellos son Cemex, Gruma, Bimbo, América Móvil y Grupo Carso.

En nuestro país solamente trece por ciento de las empresas cuenta con un plan de sucesión.

Además 32% tiene un plan parcial y 55% no se ha puesto a pensar en lo que sucederá con la empresa si el fundador de la misma fallece.

Frente a estas cifras, las grandes compañías mexicanas han demostrado ser cada vez más institucionales en los últimos años.

El último caso es el de CEMEX tras la muerte sorpresiva de Lorenzo Zambrano; su presidente, el consejo de administración pudo nombrar un nuevo presidente y director de la compañía en menos de una semana.

Otro caso reciente fue el de GRUMA, tras la muerte de Roberto González Berrera, su fundador, la empresa logro mantener el crecimiento inclusive este año ha sido de las compañías más atractivas para los inversionistas debido a sus estrategias de ahorro y reducción de costos.

Bimbo también es un caso de sucesión programada, pues la presidencia ya ha sido ocupada por tres miembros de la familia: Lorenzo, Roberto y Daniel Servitje.

En tanto Carlos Slim, puso en orden sus negocios desde hace ya varios años; sus hijos dirigen a sus diferentes compañías, desde América Móvil, hasta Grupo Carso y Grupo Sanborns.

Así los planes de sucesión son esenciales para asegurar el futuro de las compañías”.

Las empresas familiares necesitan asesoría para desarrollar planes de sucesión y llevarlos a cabo exitosamente.

En De la Paz, Costemalle, ponemos a disposición de nuestros clientes un servicio integral para Empresas Familiares, para que con personal capacitado y experiencia de más de 50 años en el ramo, le ayudemos a nuestros clientes para que el proceso se lleve a cabo exitosamente y aseguren la permanencia y estabilidad de su empresa.

*Eréndira Espinosa, Periódico Excelsior, “Empresas mejoran planes de sucesión”, 21 de mayo de 2014, Pág. 4, Dinero.